Emigrar de Venezuela: ¿me quedo o me voy?

Al igual que muchos coterráneos, probablemente en algún momento te ha pasado por la cabeza la idea de emigrar de Venezuela. Desde hace algunos años el tema comenzó a hacerse cada vez más común. El venezolano nunca se caracterizó por ser un pueblo emigrante, sino un país que abrió sus puertas a extranjeros. Todos en algún momento hemos tenido un vecino colombiano, un amigo de padres españoles, un compañero de trabajo de origen italiano. Quizás hemos ido a comprar a la panadería de un portugués, o a la tienda de un árabe. Y así ha sido durante muchos años con tantos extranjeros de distintos lugares que hicieron vida en Venezuela durante varias décadas.

Pero el panorama ha cambiado, y en los últimos años ha ocurrido un “fenómeno” inesperado para muchos: el venezolano comenzó a emigrar masivamente. El objetivo de este artículo no es adentrarse en las causas que han originado este hecho, ya de ellas hemos padecido suficiente, pero sí compartir mi visión sobre la respuesta a la interrogante que más cuesta respondernos a nosotros mismos: ¿me quedo o me voy de Venezuela?

También te puede interesar: Cosas que debes considerar si quieres emigrar a España desde Venezuela.

¿Me voy o me quedo?

¿Me voy o me quedo?Leer un blog sobre irse del país, ver las estadísticas migratorias, o escuchar historias sobre la vida de amigos o conocidos en el extranjero, puede que te oriente sobre qué decisión tomar. Sin embargo, la respuesta a esta interrogante sólo la tienes tú. Me encantaría escribir un artículo que tuviera la clave para responder tus preguntas, pero no es así. Cada caso es diferentes, las condiciones, expectativas y necesidades de cada persona o familia varía. Por ello, está en tus manos evaluar todas las opciones y decidir si la elección más adecuada para tu caso es irte o quedarte.

Irse del país te deja sentimientos encontrados: es la alegría triste de emigrar. La inmensa cantidad de venezolanos que se han radicado en el extranjero en los últimos 15 años ha generado una ola que ha ido arrastrando cada vez más gente. La difícil decisión ha sido tomada por muchos con base en distintos motivos: algunos por tener raíces extranjeras y retornar al país de origen, otros porque han encontrado oportunidades de estudio o trabajo, y una enorme masa arrastrada por la situación actual e impulsada por aquellos que se han ido influenciando con sus experiencias a los que aún están en Venezuela.

Los que se van y los que se quedan.

Aunque para muchos parezca absurdo en la Venezuela de 2016, quedarse no tiene por qué ser una decisión errada. Muy a pesar de la dura situación que se vive en nuestra tierra, emigrar de Venezuela puede que no sea la elección correcta para todas las personas. Desde mi perspectiva hay tres perfiles que describen el comportamiento en relación al tema migratorio:

  1. Los que se quedan. Aquellos que contra todo pronóstico deciden permanecer en Venezuela por muy graves que sean los problemas del país. Otros porque no poseen los medios para materializar su salida del país. A menudo podemos encontrarnos con personas cuyas ganas de trabajar por el país parecen seguir intactas. Sus esperanzas y fe de que las cosas van a mejorar también. Son quienes están convencidos de que hay que quedarse para que, cuando pase la tormenta, comenzar a reconstruir el país. Esta es una decisión muy respetable, y si para un grupo tiene sentido irse, ¿por qué para los que se quedan no lo puede tener?
  2. Los que se van sin querer irse. Abundan los casos de personas que han hecho hasta lo imposible por quedarse. Son víctimas directas de los problemas que aquejan al país, hasta que llega la gota que colma el vaso. Otros previendo su futuro y el de su familia y anticipándose a posibles acontecimientos que pueda hacer que su futuro penda de un hilo. Muchos eligen irse con la esperanza de algún día volver.
  3. Los que se van convencidos de su decisión. Suele suceder con personas que ya conocen lo que hay más allá de las fronteras. Algunos por ser de origen extranjero y otros por ver la realidad en blanco y negro. Muchos porque están hartos de esforzarse y tener escasas posibilidades de surgir en el país en las condiciones actuales. Están seguros de que su decisión es emigrar de Venezuela.

Con esto no pretendo etiquetar a nadie, y mucho menos que te veas obligado a encajar en uno de estos grupos. Es un simple punto de vista.

También te puede interesar: Conoce cuál es la mejor época para emigrar a España.

Las ventajas y consecuencias de irse.

Emigrar de Venezuela a España

Emigrar de Venezuela podría resultar una solución a muchos problemas. No obstante, los que nos fuimos sabemos que así como ganamos unas cosas, también perdemos otras.

Mi recomendación para todos aquellos que se han ido es simple: ¡Evita ser indiferente! El país que tanto nos ha dado no merece que nos olvidemos de lo que allí pasa, su gente tampoco. Sí, a veces las ganas de hacer borrón y cuenta nueva afloran, pero nuestro pasado no lo podemos eliminar y ese pasado está en Venezuela.

Agradece las oportunidades que te ha brindado la tierra donde llegaste. Intenta adaptarte a tu nuevo entorno lo más rápido posible y evita emitir juicios sobre su cultura. Disfruta porque eres privilegiado de estar en un nuevo país que te ha tendido su mano.

Las ventajas y consecuencias de quedarse.

Emigrar de Venezuela: Me quedo con el Salto Angel.

Si estás en Venezuela y consideras que es ahí donde debes permanecer, ten en cuenta que muchos de los que ya se han ido lo han hecho, entre otras cosas, con intenciones disminuir las angustias que aquel entorno suponen. Puedes desahogarte, muchos de los que estamos fuera somos conscientes de lo que sucede y de la difícil situación. Sin embargo, intenta no agobiar a los que se fueron con los problemas del país con quejas constantes. Si tu decisión es quedarte, siéntete privilegiado de estar en tu país. Vive y disfruta su cultura, costumbres, clima y todas las cosas buenas que te brinda Venezuela. Además, sé consciente de tu elección asumiendo todas las consecuencias que implica quedarse.

En conclusión, cada uno tiene el derecho de emigrar de Venezuela o no. Evalúa qué quieres para ti y si estás seguro de tu decisión, defiéndela. Al final nadie puede juzgarte siempre que tu elección no haga daño a otros. Sintámonos orgullosos de nuestra tierra, demostremos quiénes somos y llevemos con dignidad nuestro gentilicio. Mostremos siempre lo mejor de cada uno de nosotros, que también será la mejor cara de Venezuela.

También te puede interesar: Opciones para vivir legalmente en España como venezolano.

Si te gustó este artículo, comenta más abajo y comparte en tus redes sociales. Si te gustaría escribir para este blog, ponte en contacto conmigo.

Comentarios